Historias de vida

Luz Daris Díaz

Beneficiaria ciudades de Dios

DIOS SI ME CONOCE

 

Luz Daris Diaz Rodriguez es una “guerrera” de 55 años desplazada de la ciudad de Florencia, en Caquetá, y amenazada por la violencia. Llegó al barrio el Quirigua, en Bogotá, desubicada y con sus tres hijos: Diego, Yuverney y Daniela Vélez Díaz. Su hermano le mandó una plata para que comiera algo con sus pequeños, pero ella prefirió comprar unos termos y vender tinto en las calles con sus niños para sacarlos adelante. Así, todos trabajaban y pagaban un arriendo en un humilde lugar.

 

Un día, Luz Daris conoció a la hermana Aurora de las Carmelitas misioneras. «Que mi Dios me la bendiga todos los días que amanece; ella es un ángel del Señor», dice ella de esta hermana que la ayudó porque, por el frío bogotano y como Luz Daris estaba todo el tiempo en la calle, se enfermó no sabe muy bien de qué, pero sí se acuerda que la hermana Aurora encontró la manera de poner a su hijos en un comedor comunitario para que no pasaran hambre los once días que ella estuvo en la clínica debido a esta afección. Esa fue solo una de las tantas cosas que esta hermana hizo por ella.

 

Cuando salió del hospital, el médico le dijo a Luz Daris que no podía vender más tintos porque esto estaba afectando gravemente su salud, así que ella consiguió un trabajo en una floristería y ahorró para conseguir la vivienda que tanto anhelaba, aunque al principio pensaba: «imagine cómo iba yo a conseguir un lugar para vivir si lo único que hacía antes era vender tintos y hasta ahora tenía un mejor trabajito». Sin embargo, ella nunca perdió la fe y el milagro ocurrió porque después de un tiempo, Aurora le presentó a la hermana Liliana, que le dijo que existía la posibilidad de comprar un apartamento, pero que no era seguro, que orara mucho.

 

«Soñaba con cambiar de casa porque no me gustaba donde vivía, por eso no me gustaba que la hermana Aurora fuera; me daba pena porque el lugar estaba muy mal y entonces, cuando íbamos a vernos, la esperaba en la puerta; aunque ella de todas maneras siempre dentraba», dice Luz Daris, además asegurando que nunca se imaginó que, un día, trabajando, recibiría una sorpresa que le cambiaría la vida.

 

A las diez de la mañana sonó el teléfono de la floristería y era una llamada para ella de la Fundación Construímos, para darle la noticia que sería una de las beneficiarias de un subsidio de vivienda. «Yo tiré esas tijeras con las que estaba cortando y salí corriendo y le conté a la jefe. Ella me dijo “¿vivienda, usted? ¿Y vivienda de dónde si a usted nadie la conoce?”. “Dios sí me conoce”, le contesté».

 

Cuando llegó a la fundación, Juan Carlos Mosquera, el director, le dijo que sería una más de las tantas privilegiadas que tienen un apartamento propio en las Ciudades de Dios. A ella le gustó este nombre porque dice: «para mí mi apartamento propio es un regalo de mi Dios».

 

Por eso, Luz Daris recuerda con mucha alegría que el 5 de septiembre del 2013 a las nueve y cinco de la mañana fue a conocer su nuevo apartamento en la Ciudad de Dios de la Gloria. «Lloraba de la alegría», dice ella llorando de nuevo de la felicidad de solo acordarse de ese momento y de todos los que después vinieron, como el del 8 de septiembre del 2013 en el que, con sus tres hijos, se pasó a su vivienda propia; ese fue el inicio de una nueva vida llena de bendiciones y mejores cosas porque ahora Luz Daris trabaja en la Fundación Construímos que le ayudó a conseguir su apartamento en la Ciudad de Dios de la Gloria, y en este hermoso lugar vive feliz y la enseñanza que le queda y que le comparte a todo el mundo es que, como ella misma dice, «¡para Dios nada es imposible!».  

información 
de contacto

743 00 66 Ext. 502

[email protected]

Carrera 14 #134a-85

Bogotá -  Colombia

  • Fundación Construímos
  • Fundación Construímos
  • Página Fundación Construímos

©2023 by Trinity Urban Church. Proudly created with wix.com